Cadáver
Cruzé la calle y no te vi. Seguí caminado por esa banqueta y no te encontré. Di vuelta en la esquina y no estabas. Entré en un bar y no te acercaste. Me fui a mi casa y no me seguiste. ¿Por qué ya no ibas conmigo? Así de pronto y ya no me pisabas la sombra.
Fueron dos, tres, cuatro, cinco, seis días y no conseguía verte por ningún lado. Por las noches vigilaba desde mi ventana por si aparecías. En las mañanas salía a buscarte por los parques, las florerías, los kinder garden y nada. Simplemente no andabas por ahí.
Y por fin, ahí, ahí pegada a ese extraño te descubrí. Me acerque a tu cuerpo y te pregunté, ¿por qué estás con él y no conmigo? Y sólo me respondiste, porque él sí está vivo.
Servicio a la comunidad
Niña Azul busca desesperadamente un Pez Azul. Responde al nombre de Cleopatro. Se le vio por última vez en sueños. Tiene como seña particular escamas azul turquesa y trae consigo una pecera pequeña. Si alguien lo llega a ver o a soñar por favor mande mensaje telepático a la mente número: 55 55, en caso de que se encuentre fuera del infinito de servicio mande un mail a la dirección: busco_pez_azul@cleopatro.infinitosea
¿Podría ser la justicia más injusta que la injusticia?
La saliva...
"La saliva es agua sagrada que el corazón crea. La saliva no debe gastarse en palabras inútiles porque entonces estás desperdiciando el agua de los dioses, y, mira, te voy a decir algo que no se te debe olvidar: si las palabras no sirven para humedecer en los otros el recuerdo y lograr que ahí florezca la memoria de Dios, no sirve para nada"Texto tomado de la biografía La Malinche de Laura Esquivel.
Recuerdos lagrimales
A: Niña, no llores, nomás acuérdate.
B: Pero si porque me acuerdo lloro.
Cicuta
Mudo me dejaste el sueño, el tiempo y muda la fe. Terca la esperanza que grita en vano por un laberinto cuaresmal, pero mi espera no tuvo domingo de resurrección. Acaso, tú, palabra pécora de mis entrañas, ¿sabes de glorias? No, no sabes de nada que no sea el robo escandaloso de las voces enamoradas. Voces como la mía que fueron acalladas por tu estrepitante oración.
Fiebre para siempre
Guardad vuestro miedo para cuando os miréis al espejo... Yo guardo todo mi pánico para ese instante, niños, y también guardo para ese momento todo mi coraje.
Fragmento de Fiebre para siempre de Irene Gracia.
Avatar
Del Odio ajeno frente al amor propio.
Lluis Quíle en 2005 rodó esto que tienes delante: 'Avatar', que demuestra cómo en quince minutos sin apenas palabras pueden ponerte el corazón en un puño. La actuación de Rosana Pastor ('Tierra y libertad', 'Las edades de Lulú') y de Sebastián Haro ('Solas', '15 días contigo') refuerzan la tensión que transmite.
La chingonería
Demián: Hay que creer que somos chingones aunque no seamos chingones.
Olivita Infinita: Pues yo soy chingona, me la crea o no me la crea.
Amo las nubes... las nubes que pasan... allá arriba... allá arriba, ¡las maravillosas nubes!
Charles Baudelaire
La la la la

La Oli por su boca muere
Palabra de la semana
Batiburrillo, baturrillo:
(De batir, mezclar o revolver)
1. m. Mezcla de cosas, especialmente de guisados, que no dicen bien unas con otras.
2. m. coloq. En la conversación y en los escritos, mezcla de cosas inconexas y que no vienen a propósito.
Algo
Desde hace días traigo algo atorado, aquí, en el almita y no quiere salir. Hace un rato, me senté a platicar con algo, y le dije, Algo, ¿por qué no quieres salir? Y Algo me dijo, Niña Azul, no quiero salir porque no quiero. Si yo quisiera salir, pues, saldría, ¿no crees? Bueno, bueno - le contesté- tienes razón. Y qué tal si te invito una taza de té, ¿así sí saldrías?. Eres muy testaruda, ¿qué parte de NO QUIERO no entiendes, Niña? Ahm... tal vez la parte de NO QUIERO SALIR, mi estimado Alguito. Uy, uy, uy, tú sí que estás grave. No entiendes nada, mi estimada Niñita. Exacto, casivacío, no entiendo a Nada pero entiendo a Todo, ¿cómo ves? Mmm... no, pues, no veo a Todo porque soy Algo, sin embargo estoy asimilando la situación. Entonces, Algo, ¿ te desatoras? Qué tal, mi bella Niña Azul, si nos desatoramos. Me parece perveso, mi casinada, ¡desatorémonos!
Sólo un Dios
Creí encontrarte en esos ojos tristes, ese pelo castaño y esas manos largas. Lo hice mi Dios, lo senté en tu silla de oro, le prendí mil veladoras, le rezé mil salmos y sólo era un hombre. Sólo era de carne y hueso.
Cuando llegues con tus ojos tristes, tu pelo castaño y tus manos largas te sentaré en tu silla de oro y esta vez no rezaré, no prenderé veladoras, esta vez te arrastraré por cada uno de los templos de mi cuerpo, porque a los Dioses no se les adora, se les humilla
La otra niña azul
Gerardo de León
Letargo
[...] Del grito caen las gotas de agua como las lágrimas de tu cara. Suenan: tic, tac, tic, tac... Semejan un reloj.
Las gotas carcomen las horas, las manecillas el tiempo y ¿tú? Tú me carcomes a mí.
La tumba
- Llegas tarde, ya estoy muerta.
- Tú eres la que llega tarde. Llevo en esta tumba un siglo.
Hay un modo
Hay un modo en que me hagas completamente feliz, amor mío: muérete
Jaime Sabines
...
- ¿Te dolió?
- No, me dueles más tú