miércoles, julio 26, 2006

Cadáver

Cruzé la calle y no te vi. Seguí caminado por esa banqueta y no te encontré. Di vuelta en la esquina y no estabas. Entré en un bar y no te acercaste. Me fui a mi casa y no me seguiste. ¿Por qué ya no ibas conmigo? Así de pronto y ya no me pisabas la sombra.
Fueron dos, tres, cuatro, cinco, seis días y no conseguía verte por ningún lado. Por las noches vigilaba desde mi ventana por si aparecías. En las mañanas salía a buscarte por los parques, las florerías, los kinder garden y nada. Simplemente no andabas por ahí.
Y por fin, ahí, ahí pegada a ese extraño te descubrí. Me acerque a tu cuerpo y te pregunté, ¿por qué estás con él y no conmigo? Y sólo me respondiste, porque él sí está vivo.