domingo, septiembre 24, 2006

A mi papá

Cuando era yo chamaco, mi abuelita me contaba que Dios le daba permiso a todos los muertitos que se iban pa´el cielo de que vinieran a la Tierra por un rato, pero que cuando llegara tal hora ellos se tenían que ir al cielo otra vez. Estaba yo niño y a esa edad, pues, las historias que me contaba mi abuelita se me hacian cuentos, pues.
Ayer, que fuí al panteón a ver a tu mamá, de regreso venía yo por la tumba esa, la grande que esta forrada de mármol, y vi que un señor ya viejito, de sombrero, se sentó en la banquetita. Ya, pasé a su lado y me preguntó qué hora tenía, pues, como iba de prisa se la di y me dijo:
"todavía queda tiempo". Iba de prisa y yo seguí caminando, ni le hice plática ni nada. Ya por ahí, por la pileta, yo escuché los pasos del señor y me dije, no pues viene acá, atrás de mí, y en eso que volteo y no había nadie.
Llegué a la camioneta y me quedé pensando en eso que me decía mi abuelita de que Dios le daba permiso a todos los muertitos para venir un rato a la Tierra.