jueves, octubre 26, 2006

¿Dónde estoy?

Me descubrí en ti hace un mes, mientras te rasurabas frente al espejo, y desde ese día te veo lleno de mí. No sé en qué momento me vacié en tu ojos, en tu cara, en tu pelo, en tu sexo, en todo tú. Y entonces, en ese justo momento, supe por qué ya no me encontraba.

viernes, octubre 20, 2006

De noche vienes

La cerradura suena. Ella se levanta. La puerta se abre. Él entra. Las flores en el florero. Una mesa. Dos sillas. La comida en el plato. La botella en el hielo. Los dos sentados. La ventana abierta. El aire apaga la vela. El cubierto cae. Él se agacha. Ella se agacha. Un encuentro. Se levantan. Otra puerta se abre. Dos labios. Un beso. Una cama. Dos cuerpos. Un cuerpo.

martes, octubre 17, 2006

Frase de la semana pasada

"Lo que no está prohibido, está permitido"

A lo lejos

Se abrió la puerta:
-¿Para qué?
-Tic tac, tic tac.
-Tres ventanas, dos trompetas, un violín, dos... Cof, cof.
-¡Súbelo!
-Aquí estoy.

-Glu, glu.
-Antier me morí.
-Y, ¿a qué te dedicas?
-Coleccionó recuerdos.
-Tic tac, tic tac.
-Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy (suspiro).
-Resucité de entre los ¿vivos?
-¡Muévete!
-Disculpa, se me hizo muy tarde.
La puerta se cerró.

domingo, octubre 15, 2006

La ciudad nómade

Como si de tanto ser abril, abril se esfumara. Y yo, esa mujer cansada, sin saber qué hacer con tanta huida, dónde esconder las armas del exilio y la astucia. Al entrar, primero a un corredor y luego a un patio cuadrado y generoso, alcanzo a ver al hombre que tal vez me enseñe a amar. Por un beso, recogería ese umbral, ese cielo más hondo donde sueñan sus labios, abrazaría mis lágrimas futuras, esta penosa vida que me avanza. Pero no me detengo, el patio hierve: unos jóvenes corren, un auto frena en seco, rugen ametralladoras, la noche clandestina, hay un algo de nupcias con fantasmas, de cita cantada. De pronto, dice una voz a mi lado:
—Córrete para atrás que ahí viene la ciudad.

Veo que la ciudad se acerca y pasa por delante como si fuera un río. Una novia clara. Transcurre, de izquierda a derecha, lentamente, con su perfil de almenas y de lumbre. Alborozada, me pregunto por dónde he de cruzarla.

María Negroni

Otra Niña azul


Nota: La imagen fue tomada de http://www.stairgalleries.com/auction/05.22.04/image_cat/535_S.jpg

jueves, octubre 12, 2006

¿Cielo, triste?

Triste cielo, cielo triste
que bajas a la tierra a buscar lo que perdiste.
-¿Cuándo lo hallarás? ¿Cuándo te cansarás?
-¡Jamás, jamás! -me respondiste-. ¡Jamás me voy a cansar!
-Tal vez está en el mar, tal vez más allá,
¡anda a buscar, no se te vaya a escapar!

-Y si no lo ves aquí y no lo ves allí... ¿No es una lombriz?
-Jijiji -te reiste-, no te busco a ti.
-Ja ja ja, qué tonto que estás.

-¡Dime cómo es, dime cómo es!
-Más grande de lo que crees.
-¡Dame más pistas, dame más pistas!
-Y también brinca.
-¿Vuela?
-Como cualquiera.
-¿Asusta?
-¡Qué pregunta!
-Pues yo no sigo en esta búsqueda.

-¡Ahí va, ahí va! -me gristaste-
-Va de regreso a su hogar.
-¿Me abandonará?
-Si la dejás.

Triste cielo, cielo triste
que te vas a buscar lo que perdiste.
-¿La alcansarás? ¿Llegarás?
-Ojalá, ojalá -me dijiste-.

Extrañándote infinito

No es de extrañar que te extrañe porque extrañándote tanto hasta yo me extraño de lo extraño que te extraño. Pero, a todo esto tan extraño, ¿será que de verdad te extraño o sólo que extraño extrañarte? Aunque la verdad, de que te extraño, te extraño.

Te estoy extrañando tanto Dianita :(

Palabra de la semana


Disímil.

(Del lat. dissimĭlis).
1. adj. Desemejante, diferente.

Hoy te fuiste

No fue porque no te quisiera. Tampoco fue porque no me gustaras. Mucho menos porque no te necesitara. Sólo fue porque así lo quiso él.
No fue por tu edad, ni por los recuerdos.
Sólo fue porque te puso un precio: 45mil, y te puso un signo: $.
Sólo fue porque "no era más que una camioneta", así lo digo él.

domingo, octubre 01, 2006

Frase de la semana pasada

¡Ay, papito, qué rico caminas, pero si te cansas aquí hay un lugar entre mis piernas!

El amor es ciego

La yema de tus dedos caminó por mis ojos. Quiero tocarte el alma -afirmaste-. Sólo déjame tocarla un poco más -imploraste-. Y me dejaste ciega.